En una entrada anterior quedé pendiente de elaborar sobre el concepto de Adiestramiento en Libertad. Carolyn Resnick, quien acuñó el término, lo define de este modo en su blog:
“El Adiestramiento en Libertad es un método en el que se entrena al caballo en un entorno libre, sin aperos, desde el suelo, en un espacio abierto y lo suficientemente amplio para que el caballo pueda evitar el adiestramiento si lo desea."
Sin importar las dimensiones del espacio en que se trabaje, el entrenador tiene que respetar la libertad del caballo. Y, ¿para qué hacerlo?
La gran diferencia entre el Método de Carolyn Resnick y los otros métodos de adiestramiento es que el entrenador busca – por encima de todo – que el caballo disfrute lo que se le propone. Buscamos ya no la obediencia o la resignada mansedumbre, sino el entusiasmo atento y respetuoso del animal, que ve el adiestramiento como una serie de juegos estimulantes.
Siguiendo este criterio, debemos adaptar nuestras acciones y nuestro programa de adiestramiento para despertar y mantener el interés del caballo en seguir nuestras instrucciones. De esta manera, nos aseguramos de trabajar con todo el caballo, y no meramente con un conjunto de reflejos condicionados. El resultado es un desempeño muy superior por parte del caballo, cualquiera que sea su tarea.
A menudo he mencionado las ventajas que trae el trabajo en suelo con el caballo suelto. Este aspecto del adiestramiento de un caballo siempre me ha atraído, por la sensación de armonía que conlleva. Por eso me apliqué, desde hace un año, a estudiar y practicar este método de comunicación, que cultiva y cuida de esa armonía. Pero hay otra ventaja adicional: por supuesto, la primera fase del Método de Carolyn Resnick puede ser empleada para amansar y entrenar a un potro; pero también puede complementarse con cualquier disciplina ecuestre*, para explorar dimensiones hasta entonces ocultas en un caballo ya entrenado, incluso veterano. Y los cambios que se observan en estos caballos son sorprendentes.
* Siempre y cuando el entrenamiento no se base en el miedo y/o el dolor.
sábado, 13 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
Sobre Carolyn Resnick
En los últimos meses, mi tiempo libre ha sido escaso, y por eso no he podido añadir muchas entradas al blog. Llevo ya más de cuatro meses en California, estudiando comportamiento equino y técnicas de entrenamiento bajo la dirección de Carolyn Resnick. Carolyn es una maestra única, y no sólo por su enorme habilidad para entrenar caballos – impresionante por sí sola.
A lo largo de casi seis décadas, Carolyn ha entrenado, con éxito constante, a caballos y jinetes de todo tipo de disciplinas. Algunas son la doma Western, el English Pleasure, monta de caballos de tres y cinco andares, exhibición a la mano y en libertad de caballos árabes, adiestramiento, alta escuela y, más allá de todo esto, durante años ha realizado espectáculos con caballos ejecutando ejercicios de alta escuela sin ninguna cuerda encima.
Pero no fue eso lo que me llamó la atención sobre Carolyn.
Fue esto:
El comportamiento del caballo en este video no se trata de meros reflejos condicionados, como se ve en muchos espectáculos circenses. Carolyn no sabía que la estaban grabando, simplemente, estaba jugando con el caballo. En ningún momento hay coerción, ni se obliga al caballo a hacer nada que no quiera. Las únicas correcciones que se ven, tienen que ver con la calidad de la relación y el respeto del espacio personal, no con la obediencia o la sumisión al entrenador. De hecho, Carolyn procura que el caballo mantenga todo su orgullo, y Panadero la corteja, jugando alegremente a su alrededor.
Cuando ví este video por primera vez, pensé: “Esto es lo más verdadero que he visto hasta ahora”. Me di cuenta de lo mucho que queda por explorar entre los caballos y los humanos. Estudiando con Carolyn, veo el valor, incalculable, que esta exploración tiene para nosotros.
Dos veces por semana, Carolyn publica una entrada en su blog. Parte de mi trabajo aquí consiste en editar tales entradas. En ésta, Carolyn cuenta una experiencia que tuvimos hace unos días.
A lo largo de casi seis décadas, Carolyn ha entrenado, con éxito constante, a caballos y jinetes de todo tipo de disciplinas. Algunas son la doma Western, el English Pleasure, monta de caballos de tres y cinco andares, exhibición a la mano y en libertad de caballos árabes, adiestramiento, alta escuela y, más allá de todo esto, durante años ha realizado espectáculos con caballos ejecutando ejercicios de alta escuela sin ninguna cuerda encima.
Pero no fue eso lo que me llamó la atención sobre Carolyn.
Fue esto:
El comportamiento del caballo en este video no se trata de meros reflejos condicionados, como se ve en muchos espectáculos circenses. Carolyn no sabía que la estaban grabando, simplemente, estaba jugando con el caballo. En ningún momento hay coerción, ni se obliga al caballo a hacer nada que no quiera. Las únicas correcciones que se ven, tienen que ver con la calidad de la relación y el respeto del espacio personal, no con la obediencia o la sumisión al entrenador. De hecho, Carolyn procura que el caballo mantenga todo su orgullo, y Panadero la corteja, jugando alegremente a su alrededor.
Cuando ví este video por primera vez, pensé: “Esto es lo más verdadero que he visto hasta ahora”. Me di cuenta de lo mucho que queda por explorar entre los caballos y los humanos. Estudiando con Carolyn, veo el valor, incalculable, que esta exploración tiene para nosotros.
Dos veces por semana, Carolyn publica una entrada en su blog. Parte de mi trabajo aquí consiste en editar tales entradas. En ésta, Carolyn cuenta una experiencia que tuvimos hace unos días.
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